martes, 26 de agosto de 2014

XVIII HIRI KROSA BILBAO (22/8/2014)

Hoy y dentro de la Semana Grande de Bilbao se ha celebrado la Hiri Krosa que aglutina a una gran cantidad de corredores y corredoras de todas las edades, desde los más pequeñines hasta los más veteranos para disfrutar del ambiente festivo y deportivo que abunda por todos los aledaños de la plaza de El Arenal bilbaíno.


Es una carrera de las denominadas "popular" pero que siempre cuenta con la participación de grandes deportistas bilbaínos y de otros lugares.

En mi caso, es la segunda vez que participo y esta vez voy acompañada de mi marido que también se ha animado por lo cual estoy muy contenta.

Hay varias carreras de varias categorías infantiles que van discurriendo desde las 17 horas hasta las 18:30 en la que se celebra la última antes de dar el pistoletazo de salida a la carrera más larga y que reúne a las categorías "senior", "junior", "promesa" y veteran@s para recorrer los 6 km de recorrido de la misma.


El recorrido de la carrera grande es este: 


Una vez llegados mi marido y yo a Bilbao, aparcamos el coche a un kilómetro de distancia más o menos, en la zona del Campo Volantín y vamos caminando tranquilamente hacia la zona de la salida y meta situada frente a la Parroquia de San Nicolás.

Recién llegada a Bilbao y dispuesta a divertirme.

Hemos empezado a dar alguna vuelta por allí y enseguida me he empezado a encontrar con amig@s y conocid@s habituales de las carreras.

Como siempre, he querido saludar a tod@s y charlar un ratito con cada un@ para contarnos un poco la vida deportiva, jajaja...  Y ya de paso si cae alguna foto, pues mejor que mejor, ya que es un recuerdo muy bonito que me llevo de cada carrera.

Con mi primo Felipe y su novia.
Voy haciendo amigos nuevos en cada carrera.
¡¡Qué alegría encontrarme con Daniel y Mitxel!!
¡¡¡¡Aquí las Chicas a Tope de Power!!!!  Yeeeeeaaahhhh...
Precioso ambiente con Irkusne, Mitxel, Estrella y Katia.
Aquí estamos para darlo todo David y yo.
Con David e Iker, compañeros de equipo.
Jose Miguel siempre bien acompañado.
¿Se me pegará algo de estos dos cracks?
Un poco de estiramientos antes de la carrera con Javitxu.
Que me vengan Alberto e Ignacio a pedirme sacarnos una foto juntos
me ha dejado ojiplática, jajaja.... ¡¡Pero yo encantada, claro!!
Mi marido, pacientemente me ha esperado a que hablase con la gente y luego le he pedido que me haga de fotógrafo improvisado para las fotos del recuerdo, jajaja.... ¡¡Tiene más paciencia que un santo, la verdad!!

Encuentros con algunos a los que hacía mucho tiempo que no veía y con otros que sí o sí me los encuentro en todas las carreras a las que voy.  Lo gracioso de todo es que estos últimos me suelen decir entre risas: ¡¡¡Jo, maja, no paras, todo el día de carrera en carrera!!!  Y entonces yo les digo que ellos igualmente, jajaja.... Porque si me los encuentro en tantas carreras será porque ellos también van a un montón de ellas, ¿no? jajaja....

El tiempo va pasando y yo sigo corriendo de un lado para otro llamando a grito pelado a l@s colegas para saludarles y sacarnos fotos, jajaja...

Así, hasta que me dice mi marido que vayamos a calentar un poco que ya queda muy poco para el inicio de carrera.  Pero es que yo ya tenía los músculos preparados para correr, jajaja...  Al final he accedido a ir con él a hacer un pequeño calentamiento y para cuando nos hemos descuidado era casi la hora de la salida de la carrera.

Hemos ido hacia la zona de salida que estaba abarrotada de gente, con los mejores corredores puestos en primera fila y nos hemos metido entre todos para buscar un hueco, pero como ya estaba toda la gente apretada y apelotonada no nos hemos podido ir muy atrás, jajaja....  Así que nos hemos quedado en segunda o tercera fila como mucho.

El año pasado me puse muchísimo más atrás.  Casi en el puente de El Arenal para salir corriendo hacia el Ayuntamiento de Bilbao, con lo cual tuve que ir un rato andando hasta que pude empezar a correr a ritmo tranquilo porque entre tanto corredor era fácil tropezar e incluso caer.  Yo estuve a punto de hacerlo en una ocasión.

Esta vez la cosa es distinta.  Estamos muy adelante y también corremos el peligro de ser arrastrados e incluso pisados por toda la masa de corredores que tenemos tras de nosotros, jajaja.... Así que le aviso a mi marido de que hay que salir rápido al principio para no estorbar a los que vienen por detrás cual apisonadoras y le recomiendo que mire un poco al suelo para ver dónde pisa y preveer si algún corredor se le pueda cruzar y tropezar entre ellos.

Llega el momento de la verdad.  Dan el pistoletazo de salida y toda la muchedumbre de corredor@s salimos cual "vitorinos" con un empuje, que si llegásemos a tener que parar en seco por alguna causa fortuíta la montonera que se iba a organizar iba a ser de salir en las noticias de los telediarios y en los periódicos, jajajaja....   ¡¡Menos mal que no hubo ningún contratiempo!!

Empezamos a correr apresuradamente cada uno buscando los huecos pertinentes para ir avanzando y según nos dirigimos hacia el Ayuntamiento de Bilbao para llegar hasta la rotonda de la plaza Ernesto Erkoerka en la que confluyen el puente del Ayuntamiento con la carretera y paseo del Campo Volantín y la carretera de la Avda. de Zumalakarregi que baja desde el parque Etxebarria donde están situadas las barracas.

Tras rodear la rotonda, volvemos hacia el Arenal también a un ritmo muy frenético y ya vemos que se va estirando el pelotón.  Yo veo que mi marido se va alejando de mí con gran facilidad por lo cual me alegro un montón. 
¡¡¡Mi marido en acción!!!
Una vez llegamos al Arenal giramos a la derecha y pasamos por encima del puente del mismo nombre para incorporarnos a la calle Ripa que nos llevará hacia el paseo de Uribitarte a lo largo de la ría hasta el Palacio Euskalduna pasando antes por los aledaños del Museo Gugemhemim.  Toda la gente que estaba de paseo por la zona animaban bastante con aplausos e incluso he llegado a oír mi nombre en muchas ocasiones así como gritos de "aupa otsoak" , jajaja...   Eso da un subidón de moral de la leche, jajaja.... Así que todo el rato apretando el paso y saludando agradecida con un gesto cuando oía mi nombre o el de mi club pero sin perder el suelo de vista para no tropezar o despistarme y caerme de bruces al suelo.

Me han pasado también bastantes amigos y me han animado a continuar con el buen ritmo que llevaba, jajaja.... Y yo casi sin poder responderlos, les miraba con cara de sufrimiento, esbozaba una leve sonrisa de agradecimiento y los dejaba marchar.

Disfrutando de la carrera y del ambiente.
Entre la multitud de personas que estaban viendo la carrera también tenía a mi familia política que me animaron mucho y a todo volumen, jajaja... También me sacaron alguna foto que otra a mí y a mi marido, ¡¡cómo no!!

Saludando a los familiares.
Una vez llegados al Palacio Euskalduna se gira hacia la derecha y se va por la parte de abajo del paseo de Uribitarte dirección Gugemheim para volver a pasar bajo la madre araña y correr hacia la zona del puente de El Arenal donde antes, cuando iba dirección al palacio, un amigo me daba la referencia de que iba en novena posición de la general. 

En el último kilómetro y medio de carrera he conseguido pasar a una corredora de aspecto caribeño por el tipo de peinado y el color de piel  que la llevaba desde el kilómetro 3 aproximadamente por delante mía.  Era más joven que yo seguro, pero no por eso he dejado de intentar pasarla a toda costa, jajajaja....

Cuando se acababa el paseo de Uribitarte nos hemos desviado de nuevo a la calle Ripa para en pequeña subida volver a conectar con el puente del Arenal bilbaíno.  Allí estaban otros dos amigos que me sacan una foto al vuelo y me animan a rabiar, jajajaja.... Gracias Ignacio y Alberto.

Últimos metros antes de llegar a meta.
Enfilo el puente mencionado y hago una especie de sprint acelerando todo lo máximo posible y con algo de sufrimiento por el calor que estaba pasando durante toda la carrera, giro de nuevo hacia la izquierda y veo el arco de meta.   Los espectadores del evento deportivo animando y aplaudiendo a rabiar y cruzo por fin el arco de meta parando mi reloj-pulsómetro Garmin cuando marcaba 26' 39".

Intento coger aire para ir bajando las pulsaciones, que estoy segura que estarán un poco desenfrenadas, aunque no he llevado el pulsómetro colocado y busco a mi marido entre la multitud, pero antes me encuentro con muchos amigos que habían acabado ya la carrera y otros que la acababan de acabar.

Nos da una bolsa del corredor con una camiseta conmemorativa y algunas bebidas para reponer y también nos dan en un stand latas de Acuarius para recuperar los electrolitos perdidos.

El amigo que me había avisado de la posición en la que iba apareció al de un rato y me dijo que de veteranas seguramente sería la primera y que seguro que pisaba cajón.  

Pero yo sabía que los trofeos se hacían en el cómputo total de todas las categorías que corrían en la carrera, así que habíendo unas 10 u 11 delante mía, estaba claro que yo no iba a subir, jajaja....

Algunas fotos más con los amigos que aún quedaban por allí y para casa más contenta que ni sé por el tiempo que había hecho en la carrera.  El año pasado hice 31' 56", así que he arrascado unos pocos minutos al crono.

Foto tras acabar con Iñaki, esta simpática chica y Sergio.
Foto con Ismael Razga que quedó 2º.
Tiempo oficial: 26' 14". Puesto general: 305º de 955 corredor@s.  Puesto femenino: 11ª.

Hiri Krosa 2014

miércoles, 20 de agosto de 2014

VIII SUBIDA A PUNTA LUCERO. (Bº LA CUESTA-ZIERBENA) 17/8/2014

Hoy he participado por segunda vez en la carrera de montaña "Subida a Punta Lucero" que parte del barrio de La Cuesta sito en la localidad de Zierbena (Bizkaia) y que se celebra dentro de sus fiestas patronales por San Roque.

Punta Lucero visto desde la playa de La Arena.
Es una carrera corta, con no mucho desnivel, pero que precísamente por eso, es bastante explosiva pues se sale bastante rápido desde el principio, aunque enseguida las primeras rampas te ponen en tu sitio, jajaja.....

Lo bueno de esta carrera es que te puedes apuntar el mismo día en que se celebra, así que no hace falta apuntarse con mucha antelación como pasa con otras carreras.  Lo cual es un alivio, ya que según te encuentres físicamente, puedes decidir apuntarte o no.

También cabe destacar que es una carrera de montaña humilde y gratuita que está organizada por la Asociación de Fiestas del Barrio de la Cuesta de Zierbena, pero que aún así ofrece unos premios y trofeos dignos de alguna de las muchas carreras que hay por ahí con más renombre y que en cambio te dan muy poca cosa por no decir nada.

La carrera es de tarde, así que después de comer y tras tomar un rato el sol en la terraza de mi casa, me ducho y me visto con el equipaje del club y cojo el coche para ir esta vez sola a Zierbena.  Allí ya había quedado con algunos amigos y miembros de mi club Ertza Mendi Kluba Miribillako Otsoak, que iban a participar en la misma.

En 30 minutos aproximadamente llego a mi destino y aparco el coche sin problemas cerca del punto de salida y de la iglesia de San Roque.  Voy a una especie de bar que hay en los bajos de la iglesia y pregunto allí por las inscripciones y me comentan que en breve se pondrá una persona de la organización con una mesa a tomar los nombres de los participantes.

Salgo a dar una vuelta y voy hacia el polideportivo para ver si estaba abierto, ya que tras la carrera me gustaría ducharme.  

Me lo encuentro cerrado, pero supongo que lo abrirán más tarde.

Mientras vuelvo a la zona de salida, me encuentro con mi amigo Oskar, que venía con su familia a la carrera ya que iban a correr él y su hija.  Les saludo animadamente y les dejo marchar para que aparquen el coche.

También llega allí mi amigo y compañero de club Jimmy, con el que me hago algunas fotos, jajaja...

Con el máquina de Jimmy antes de la carrera.
También me encuentro de repente con dos de mis compañeras de club que son unas verdaderas máquinas de correr.  Son Sandra Sevillano y Zuriñe Frutos, más conocidas como las "sorginak" dentro del club porque más que correr parece que vuelen, jajajaja.... 

Nos hemos saludado efusivamente y hemos estado charlando.  Sandra acababa de venir como quien dice de vacaciones y no tenía idea de participar en esta carrera pero Zuriñe le ha dicho que lo haga en plan "entreno para coger chispa" tras las vacaciones.  Al final la ha convencido, jajaja...  También venía el hijo de Sandra, que iba a participar en la carrera infantil que se celebra antes de la de los mayores.

Mientras estoy tomando un cortado con mis compañeras de equipo Sandra y Zuriñe, ha aparecido de repente mi primo Felipe con su novia Leire.

Yo que los veo, voy hacia ellos y les saludo alegremente y preguntándoles a ver cómo por allí. Pensaba que mi primo me iba a contestar que venía a correr la carrera, pero no, me dice que estaban en Muskiz y que sabiendo que había carrera a la tarde en Zierbena, se les a ocurrido acercarse para verla.

Así que muy ilusionada por esa noticia, ya afronto la carrera con más ganas si cabe.  Mi primo me pregunta a ver qué tiempo hice el año pasado y como había mirado en casa el track que grabó mi reloj Garmin gps el año pasado sobre esta misma carrera, sé exáctamente el tiempo que hice. Nada más y nada menos que 44' 14".  Se lo comento y me dice todo serio: "Pues este año tienes que rebajar el tiempo por lo menos hasta los 36 minutos"  a lo que yo toda asustada y confundida le respondo:  "¡¡Pero si como mucho espero bajarlo uno o dos minutos, que las primeras rampas son muy duras y ahí se pierde mucho tiempo...!!!"

Finalmente, le digo lo que suelo decir en estos casos.  Que se hará lo que se pueda sin morir en el intento, jajaja....

También me encuentro con mis amigos Iñaki, un triatleta de Sestao Triatlon, Paule y Edu, un chico que lo tengo de amigo en el Facebook, pero que no había coincidido con él físicamente nunca o eso creo yo, jajaja.... Charlamos y echamos unas risas.

Con mi amigo el triatleta del Sestao  Iñaki V.
Mientras, llega por fin mi amigo y compañero de equipo Iñaki, que viene con el tiempo justo, pues ha tenido que trabajar hoy y además con cansancio acumulado tras las fiestas de Portugalete donde ha estado haciendo labores de colaboración en las txosnas, así que viene bastante agotado y con la comida todavía casi en el gaznate, pues ha comido tarde.  Le doy su dorsal, que se lo había recogido antes cuando me he inscrito yo y hemos ido hacia la zona donde corrían los niñ@s.

Hacen varias tandas de las carreras infantiles y se va acercando la hora de correr de los mayores. Finalmente, tras algunas dudas, nos han confirmado que la salida iba a ser a las 19:30 horas.  Con lo cual ha dado tiempo a hacer algunas fotos, calentar, tomar un café, charlar, etc.

Foto posterior a la carrera infantil y previa a la carrera de adultos. Jimmy, Sandra, Zigor, Zuriñe, yo e Iñaki.
Tras finalizar, las carreras infantiles se acerca la hora de la verdad.  Viene la carrera grande, aunque sólo tenga 6 km de recorrido aproximadamente, pero que en su parte inicial tiene una dureza tal que pone a cada corredor en su sitio.

Uno de los organizadores, megáfono en mano nos da las instrucciones pertinentes explicando que primero hay que dar una vuelta por las calles del barrio de La Cuesta hacia la iglesia de San Roque y que al volver al punto de inicio ya sólo nos quedaría meternos por una pista hormigonada que nos llevará hasta la cima de Punta Lucero.

Advertidos de todo esto y del momento de la salida, que hasta que el cohete no explotara, nadie podía dar ni un paso, echan el cohete y tod@s con las manos en los relojes esperando a que explotase en el cielo.  Pasan unos segundos y el cohete hace "pum" y ahí salimos tod@s escopetados a toda pastilla para ir tomando posiciones en la carrera.

En esta ocasión no me he puesto en primera fila, pero sí en segunda, justo detrás de mis compañeras Sandra y Zuriñe.

He empezado a correr a un ritmo muy rápido ya que  para ir hacia la zona de la iglesia hay que ir cuesta abajo y una vez llegados al edificio religioso hay que rodearlo por su parte izquierda para meternos por una especie de callejón estrecho.   Yo voy a buen ritmo, incluso paso a Zuriñe en un momento dado, pero pensando que en cuanto empecemos con las rampas será ella la que me pase a mí con total seguridad.


Efectivamente, tras recorrer los primeros 500 m. para dar la vuelta por el barrio de La Cuesta a una velocidad en muchos casos por debajo de 4min/km, llega el momento de la verdad.

Empezamos tod@s l@s corredor@s a iniciar el primer ascenso con un desnivel positivo bastante acusado y por pista hormigonada que lo hace más duro si cabe todavía.

Comenzar a subir la pista de hormigón y empezar a sudar a lo bestia es todo uno, jajaja....  ¡¡¡qué sofocón por Dios!!!   Y como ya había preveído, mi compañera Zuriñe me adelanta sin grandes esfuerzos.   De lo ahogada que iba no me sale ni una palabra de ánimo para ella, pero bueno, creo que en estos casos se entiende la falta de expresión oral, jajajaja.....

Durante más de 700 m. intento subir por la hormigonada rampa a un ritmo constante pero bajo.  Lo que no quiero es dejar de correr aunque sea a paso muy pequeño, pero hay uno o dos momentos en los que echo a andar apoyando mis manos sobre las piernas para hacer contrapunto de fuerza y así poder dar zancadas algo más largas mientras camino.

Al acabar por fin la rampa de hormigón ya se entra en terreno natural con las piernas súper cargadas, pero el desnivel al no ser tan fuerte contando desde ahí lo hace más llevadero y vuelvo a trotar más o menos a un ritmo que me permita recuperar la respiración y equilibrar mis pulsaciones, pues aunque no llevo el pulsómetro puesto intuyo que las llevo a tope.

Mientras continuo corriendo o mejor dicho trotando por el cordal de Punta Lucero, consigo levantar un poco la mirada al oir gritar mi nombre a mi primo Felipe y a Ander, el novio de Zuriñe, que estaba sacando fotos allí mismo.
Foto cortesía de Ander.  Entrando en terreno natural.

Me animan mucho los dos y Felipe me dice cómo tengo que afrontar lo que me queda.  Regular bien, donde no pueda correr caminar a paso ligero y donde pueda darle a la zapatilla darle a tope.  Yo se lo agradezco mucho y continúo la carrera.    Cuando ya estaba lejos de Felipe y Ander, todavía escuchaba los gritos de ánimos de ellos.  Eso da mucha moral, la verdad.

Recorrer todo el cordal de Punta Lucero, me lleva más de 9 minutos y medio aproximadamente.

En un momento dado, cuando ya creía que tenía que girar hacia la izquierda para bajar por el lateral del monte que da a la localidad de Zierbena, hago el ademán de desviarme y de repente oigo una voz a lo lejos que me grita que por allí no es.  Levanto la cabeza e intento buscar con la mirada a esa voz y a lo lejos y dirección norte veo a un voluntario que me alza sus brazos y me indica que vaya hacia él.  Así lo hago y cuando llego a su lado, le digo que igual deberían haber puesto a otro voluntario en ese punto en el que pensaba que me tenía que desviar porque el año pasado me pasó exactamente lo mismo.

El voluntario amablemente me indica que tengo que bordear un cercado y que ya sin dudas entraría en una pista de piedras que me llevaría todo el rato hacia abajo dirección a la pista hormigonada por la que había subido antes.

Como me acordaba bien de cómo era el tipo de suelo por el que tenía que bajar, lleno de piedras sueltas y alguna roca saliente, decidí ir por un lateral que parecía que estaba más llano y no tan abrupto aunque estaba muy cerca de la ladera que se desplomaba hacia abajo casi en vertical en algunos momentos, o eso me pareció a mí.

Acelero la zancada todo lo que puedo y voy bastante rápida, en torno a los 3:40 y 4:20min/km.  Las zapatillas que llevo normalmente para las competiciones, La Sportiva C-Lite, me dan mucha fiabilidad y seguridad en las bajadas, aunque una cosa es ese agarre extraordinario que tienen y otra cosa bien distinta el la habilidad en las pendientes que tiene la que escribe, jajajaja....  Pero consigo ir rápida para lo torpe que soy en bajada.

En el kilómetro 4,2 aproximadamente vuelvo a encontrarme con la pista de hormigón e intento bajarla rápida aunque con mucho cuidado de no dar un mal paso para no caer pues la inclinación puede hacer que acabe rodando cual canica cuesta abajo, jajaja....

Mientras bajo la trepidante pendiente, me vuelvo a encontrar con mi primo Felipe, que me dice que voy muy bien, que lo estoy haciendo muy bien y que tire para abajo todo lo rápido que pueda.  Yo casi sin aliento le consigo dar las gracias y voy para abajo como un cohete, jajaja....

Consigo pasar a un chico al que llevaba por delante mía desde hacía ya unos 2 kilómetros atrás, y ya una vez en asfalto, acelero mucho más pero él acelera más y me vuelve a pasar.  Lo dejo marchar porque las piernas no me dan para más, la verdad.

Aún así consigo correr a un ritmo muy bueno los últimos 500 metros antes de llegar a meta.  En el punto de salida, donde estaban las txosnas de las fiestas había bastante gente esperando la llegada de los y las corredor@s y animando a tope y aplaudiendo.   Eso da una sensación muy buena, de verdad.

Finalmente, encaro los últimos metros y con el arco de meta a mi vista y oigo por allí gritar mi nombre a l@s miembros de mi equipo y otros amigos y amigas que habían llegado antes que yo y consigo cruzar el arco de meta cuando se cumplían 35' 24".

Me vienen a saludar y felicitar tod@s y yo casi no puedo ni hablar, pero espero un poco y les doy las gracias por los ánimos.

Me tomo un botellín de agua y me quedo por allí esperando la llegada a meta de más gente.  Al de poco tiempo aparece Iñaki, que con el día que tuvo desde muy temprano por la mañana, bastante mérito tenía con acabar la carrera, la verdad.   Le grito su nombre y lo animo a tope para sus últimos metros y por fin cruza la línea de meta.

Luego nos reunimos por allí todos y nos sacamos algunas fotos más.   También da tiempo a darnos una ducha en el polideportivo, abierto exclusivamente para los participantes de la carrera, cosa que se agradece mucho.

Me ducho y coincido allí con mis compañeras de equipo a las cuales felicito ya que tengo noticia de que tanto Sandra como Zuriñe quedaron en 1ª  y 2ª  posición respectivamente.  También estaba allí otra chicha que había quedado 3ª  y al de poco apareció Paule que había quedado 4ª.

Los trofeos y premios en metálico eran para la clasificación absoluta tanto masculina como femenina, así que yo, como quedé en 6º puesto, no tuve nada.  Pero eso no me preocupó porque lo que realmente me alegraba era ver que había conseguido acabar la carrera recortando en más de 9 minutos el tiempo que hice el año pasado, así que estaba realmente contenta y eufórica.   Además también bajé la previsión que me predijo mi primo sobre los 36 minutos que como mucho haría.

Tras la carrera, la comisión de fiestas del barrio La Cuesta de Zierbena había organizado una costillada popular para ser degustada tanto por corredores como por la gente del pueblo por allí congregada y todos los visitantes que se acercasen a la localidad.

Llega la hora de los trofeos y premios y empiezan por los más pequeños.  El hijo de mi amiga Sandra y la hija de mi amigo Oskar tuvieron su merecido trofeso. Luego tocaba la tanda de los mayores tanto en categoría masculina como femenina.

Yo ya estaba dispuesta con cámara de fotos en mano y me dediqué a sacar fotos a todos los que conocía para luego mandárselas.

Total, que empiezan con las chicas.  4ª clasificada Paule; 3ª clasificada (otra chica que no recuerdo el nombre);  2ª clasificada Zuriñe y 1ª clasificada Sandra.

Yo toda alegre de ver que mis compañeras habían hecho pódium les saqué unas cuantas fotos para el recuerdo.  Luego ya cuando bajaron nos hicimos algunas más.
Pódium femenino absoluto de VIII Punta Lucero Igoera  2014.
Lo que yo no me esperaba de ninguna de las maneras era que mi compañera Sandra viniese hacia mí y me dijera que me daba su trofeo.

Estupefacta y sin entender nada, le dije que cómo me iba a dar su trofeo, que eso se lo había ganado ella por méritos propios, que no podía aceptarlo de ninguna forma.

Y ella venga a insistir que no, que me lo había ganado yo mucho más por haber mejorado tanto mi tiempo del año pasado.

Ya con las lágrimas en los ojos por la emoción y por los nervios le dije que sí, que había mejorado algo, pero que eso no quería decir que yo me mereciese tal detalle de su parte.

Sandra volvió a insistir e inclusio me puso la gran copa que había ganado entre mis manos y me dijo que sí, que ella quería dármela por todo lo que estaba consiguiendo y por la ilusión que aportaba en cada carrera y al club.

Al final no tuve más remedio que aceptársela y darle las gracias de todo corazón con un gran abrazo y muchos besos, a la vez que la decía lo loca que estaba por regalarme su trofeo.

Luego algunas fotos más y la noche ya se nos había echado encima, así que cada uno para su casita que al día siguiente había que trabajar.

Con mi simpático amigo Edu.
Foto con  amigos y con los miembros de mi club.
Un día muy bonito y alegre disfrutado en buena compañía.

Gracias Sandra por ese detalle tan especial que tuviste conmigo.  Es algo que no olvidaré nunca.


lunes, 11 de agosto de 2014

Precioso entreno por la Sierra de los Picos del Urbión con Pablo San Juan.

Segundo fin de semana de agosto y mi marido y yo tenemos un planazo precioso junto con nuestros amigos Pablo y Mar, que nos han invitado a pasar esos días en un bonito pueblo de Soria.
El sábado hicimos un poco de turismo natural, pero sin meternos en berenjenales, jajaja... ¡¡Qué zonas más bonitas hay en las tierras sorianas!!  No conocíamos nada de allí.
Castroviejo fue como entrar en otro mundo.  Unas formaciones rocosas muy peculiares que parecían caídas del cielo cual meteoritos, jajaja....
Mirador de Castroviejo.
Foto en Castroviejo para el recuerdo.
Con mi marido en Vinuesa.
Bonita escultura hecha a mano en un tronco de un pino centenario.
El domingo vino el plato fuerte del fin de semana.  Mi queridísimo amigo Pablo me invitó a hacer un entreno en altura hacia el Pico o muela del Urbión, así que no me pude negar, jajaja.... Una oportunidad así no se puede desperdiciar por nada del mundo, aunque tenía algunas dudas de cómo respondería mi cuerpo a un esfuerzo a esas alturas (1.750-2.228m).
Los Picos de Urbión constituyen una de las sierras más elevadas del Sistema Ibérico con su cumbre de Urbión de 2.228 metros. Esta sierra hace de divisoria de las cuencas del Ebro y el Duero.
Situados entre la comunidad autónoma de La Rioja y las provincias de Soria y Burgos (Castilla y León), concretamente en los términos municipales de CovaledaDuruelo de la Sierra y Viniegra de Abajo. Están limitados por el valle del Duero al sur, el valle del Najerilla al norte, la sierra de Neila al oeste y la sierrade Cebollera al este.
Su cima más importante es el pico Urbión (2.228 metros), donde confluyen los términos municipales de Viniegra de Abajo (La Rioja) y de Duruelo de la Sierra (Soria).
Desde las 7:30 ya estoy en danza mientras espero a Pablo.
Quedamos a las 8:00 a.m. en el pueblo de Vinuesa donde estábamos alojados mi marido y yo y nos acercamos en el coche hasta el el punto de nieve de Santa Inés, donde dejamos el coche y enseguida tomamos una pista natural hacia nuestro destino.
Comenzamos andando unos metros y Pablo me explica un poco con lo que me voy a encontrar y que correr a esas alturas tiene bastante diferencia con lo que es correr a nivel del mar como muchas veces estamos acostumbrados.
Cuando ya hemos calentado un poco las piernas, empezamos a trotar suavemente mientras ascendemos continuadamente los primeros 1,5 kms. 
Los bosques interminables de pinos nos rodean y el aire puro nos invade nuestros pulmones y va despejando la mente según avanzamos.
Seguimos trotando a un buen ritmo y caminando en algún momento para ir dosificando fuerzas pues todavía nos queda un buen trecho hasta hacer cima en el Urbión.
Pablo va muy pendiente de mí y de mis sensaciones físicas.  Eso se lo agradezco muchísimo pues yo nunca he corrido a esas alturas y no sé cómo reaccionará mi cuerpo, aunque hasta el momento sorprendentemente no noto un excesivo cansancio ni falta de aire por el esfuerzo.
Impresionantes vistas a unos 1900 metros de altura.
Continuamos corriendo en algunos momentos con más intensidad que en otros y pasamos por una zona en la que hay por lo menos 50 cajones-panales para las abejas.  Ahí sí que me preocupo un poco de tener que pasar a menos de 20 metros de tantísimos millones de abejas como debería de haber allí. Las tengo fobia y pánico, así que intento pasar sin hacer mucho ruido y sin casi respirar para pasar desapercibida.
Tras este momento, volvemos a nuestro entreno sin mayores novedades.  Según vamos ascendiendo, Pablo me va diciendo con suficiente antelación dónde sacar la cámara de fotos para hacer algunas fotos del recorrido que merecen la pena.
El mundo a nuestros pies.
En alguna ocasión me puedo adelantar a él y le saco alguna foto para el recuerdo, jajaja.... Yo también me saco algunas y Pablo, aunque no es partidario de pararse cuando está haciendo un entreno, finalmente se ofrece a hacerme alguna foto a la carrera para que la tenga de recuerdo.
Pablo dosificando fuerzas para afrontar bien el ascenso al Urbión.
video

Fotito cortesía de mi amigo Pablo.
Seguimos ascendiendo y el cuerpo está reaccionando de maravilla.  No noto nada de nada el efecto de correr en altura y no me encuentro nada sofocada por el esfuerzo de la ascensión.  Voy disfrutando al máximo de toda la naturaleza que me rodea y sobre todo de la excelente compañía de mi amigo Pablo.
Desde el kilómetro 5,5 encontramos una zona más o menos llana en el camino que nos lleva durante poco más de un kilómetro corriendo a unos ritmos de entre 5:10 a 6:20min/km, lo cual aprovechamos para darle duro a la zapatilla, jajaja...
Los líquenes a estas alturas tienen un color verde precioso.
Cerca del kilómetro 7 de nuestro recorrido empezamos a salir de la zona boscosa y nos adentramos ya en terreno más pedregoso en el cual debemos ir con un poco más de cuidado de dónde pisamos para no lesionarnos, pero aún así las sensaciones de poder correr por semejante paisaje a mí me parecen un verdadero sueño hecho realidad.   Estoy gozando a lo grande de este entreno.
Empezamos a ir por las primeras zonas pedregosas hacia la cima del Urbión. Pablo haciendo de guía.
La ascensión al Urbión está siendo toda una experiencia para mí pues si alguien me hubiese dicho hace poco más de año y medio que correría por montaña y a estas alturas, me hubiese partido de risa y lo hubiese tomado por un loco visionario que no sabía ni lo que decía, jajajaja.....  Pero sí, la realidad es que estoy aquí, corriendo a una altura considerable y disfrutando muchísimo.
Las nubes a esas alturas cubren la cima del Urbión, pero aún así decidimos continuar.
Ya vamos acercándonos a la cima.
Nos queda algo menos de 1,4 kilómetros para hacer cima en el Urbión.  Yo estoy toda emocionada de ver que ya tengo casi en la palma de mi mano a esa cima.  Pablo me va avisando del tipo de terreno que me voy a encontrar y las precauciones que debo de tomar para asegurarme una buena ascensión sin problemas y yo cómo no, le hago caso a todas sus indicaciones.

El Urbión en todo su esplendor.
Vamos trotando en varias zonas y en otras caminando.   Ya sólo nos quedan unos 500 mts. para hacer cima y ante mis ojos aparecen unas tremendas moles de piedra entre las que hay que pasar.  Me quedo maravillada con lo que estoy viendo pero también veo dificultad en sortear dicha zona tan técnica por lo menos para mí, ya que no estoy nada acostumbrada a entrenar por zonas técnicas de roca.
Aquí sí que había que andar con cuidado entre las piedras y el grijo picado del suelo que hacía resbalar.
Pablo me tranquiliza y me asegura que voy a ser capaz de hacer cima.  Yo confío totalmente en lo que me dice él, pero tengo un poco de intranquilidad por mi falta de experiencia, aunque la ilusión de hacer cima en el Urbión con Pablo está ganando la batalla a las dudas que tengo.
Nos metemos en los últimos metros de ascensión entre grandes moles de piedra y rampas con piedra desmenuzada que nos hacen llevar las manos al suelo también para subir literalmente a cuatro patas.
Voy agarrándome a las piedras y al suelo sintiendo muchas sensaciones bonitas que me hacen pensar en lo afortunada que soy de estar allí arriba disfrutando de la madre naturaleza, pero con mucho respeto al medio natural por supuesto, ya que allí no se puede "jugar" ni hacer el tonto pues una caída puede resultar fatal.
En una de éstas y cuando ya me faltan los últimos metros para llegar a la cima, Pablo me grita: ¡¡¡¡Venga Yolan, que ya estás, qué grande eres!!!!   Y yo toda emocionada y animada hago los últimos esfuerzos pasando por una grieta entre dos rocas y por fin llego a donde está el buzón del Urbión y Pablo allí esperándome.
La niebla cubre un poco la cumbre de este monte, pero no impide el disfrute de hacer cima.  Nos sacamos unas fotos y le doy un gran abrazo y un beso de agradecimiento por hacer posible que yo esté allí arriba en su compañía.
¡¡¡Lo conseguimos, hemos hecho cima en el Urbión!!!
La foto con el buzón del Urbión era obligada, jajaja....
Como hacía fresco, enseguida empezamos el descenso hacia la otra vertiente del Urbión, bajando hacia la zona de la Laguna Helada.
Otra cruz que nos encontramos por el camino de descenso.
Pero antes pasamos por una zona de bajo-bosque disfrutando de correr alegremente y con unas vistas impresionantes a nuestro alrededor.  Todavía quedaba un pequeño nevero de nieve en una zona protegida por el viento y el sol y allí había que hacerse una foto, por supuesto, jajaja....
Rodeada de la madre naturaleza en estado puro con los restos de las últimas nieves del invierno.
De repente me acordé de que no había cogido una piedra de la cima y la cogí por el camino inicial de descenso, jajaja.... Es que hago colección de piedras de las cimas a las que voy.
La casualidad ha hecho que la piedra tenga forma de muela, jajaja...
Según íbamos descendiendo por aquella zona, empezamos ya a ver a gente que venía desde la zona de La Laguna Negra.  Nosotros bajando corriendo en pantalón corto y los que subían haciendo treking algo más abrigados y con un atuendo más montañero.  Con todos nos saludamos y uno de los montañeros que llevaba dos perros boxer, se rió conmigo porque justo antes de pasar cerca de él y sus perros le pregunté a ver si no me harían algo sus canes y me dijo que no, pero luego cuando ya iba corriendo y una vez pasados a los perros va y me grita el señor: ¡¡¡¡cuidado que va un perro detrás tuyaaaa!!!!   Y yo toda agobiada corriendo a toda pastilla mientras le gritaba que lo llamase que tenía miedo, jajajaja.....  Pablo se giró para ver la escena y se partió de risa, jajajaja....
Luego seguimos corriendo y hablando de todo un poco y pasamos por encima del río Revinuesa de un salto, pues allí era muy estrecho para seguidamente bordear una laguna que tenía unas hierbas acuáticas que subían hacia la superficie y que aparecían acostadas hacia la izquierda sobre la superficie del agua que creo recordar que se llamaba Laguna Larga.  ¡¡¡Muy bonita!!!
Seguimos descendiendo y desde lo alto vemos la Laguna Helada y poco más adelante se abre ante nuestros ojos la Laguna Negra desde las alturas.  Allí la foto era obligada.
Vamos descendiendo hacia la parte final de nuestro entreno. La Laguna Negra nos espera.
Pablo se me adelanta en un cortado o canal que hay bajando hacia la última laguna y me advierte de que ponga todos los sentidos y cuidados en la bajada.  Así lo hago.
Tardo un poco más de la cuenta, pero al final llego a la zona turística de la Laguna Negra, donde me vuelvo a reunir con Pablo que pasa de largo una pasarela de madera a modo de mirador en la cual nos estaban esperando su mujer Mar y mi marido.
Entonces les saludo y tengo la intención de seguir con Pablo, pero mi marido me da las llaves del coche y me dice que cuando llegue al aparcamiento que me quede ya allí.
Continúo corriendo con Pablo hasta el aparcamiento que da acceso a la senda que lleva a la Laguna Negra y me despido de él, ya que tenía previsto correr 45 minutos más.
Paro mi reloj-pulsómetro y me voy al coche a dejar las cosas de correr y me quito un niki de los que llevo.
Después me compro una Coca Cola mientras espero a mi marido y Mar y me voy a sacarme algunas fotos por el entorno.
Correteando por los bosques de pinos.
Hoy he disfrutado de lo lindo.
Preparada, lista.....
....yaaaaa!!!!!
Un poco de meditación transcendental en armonía con la naturaleza.
Me encanta sentir el roce de la vegetación sobre mis piernas cuando corro por el monte.
¡¡¡¡Bajando a lo loco por el monteeeee!!!!!
Luego, más tarde le recogeríamos a Pablo tras acabar su entreno y tras ducharnos en el camping, nos fuimos a comer a la estación de sky de Santa Inés, donde dimos por finalizado nuestra instancia por tierras sorianas en la compañía de este gran amigo y su bonita familia.
La despedida fue muy emocionante para mí y las lágrimas no pudieron evitar salir por el agradecimiento tan grande que sentía de poder haber pasado esos días allí.
Muchísimas gracias por vuestra hospitalidad y acogernos tan fabulosamente bien, Pablo, Mar y Aitziber.  Ha sido un verdadero gustazo estar con vosotros.